ALERTA SPOILERS: Este aviso es sólo para curarnos en salud, por si hay alguien especialmente sensible a que le desvelen cualquier cosa del capítulo de esta semana de "Juego de tronos", "Second Sons". Creo que no se va a contar nada clave, pero esto va por si alguien considera que desvelar quiénes acaban desnudos en el capítulo se considera spoiler.
Cuando coinciden al mismo tiempo la emisión de "Mad Men" en AMC y de "Juego de tronos" en HBO, Internet explota con la cantidad de artículos que podemos encontrar sobre el tratamiento de las tensiones raciales de los 60 en la primera o sobre el modo en el que muestra las escenas de sexo la segunda. De hecho, ese debate sobre el sexo y los desnudos en "Juego de tronos" nunca se apaga y, a veces, ni siquiera evoluciona, anclado en la "sexposition" de la primera temporada. La serie ha abandonado casi esa práctica y, ahora, esas escenas están, en su gran mayoría, justificadas por la historia o por el desarrollo de los personajes y ya no se ven como algo gratuito, puesto ahí porque es HBO y pueden hacerlo. El octavo capítulo de la tercera temporada tiene una escena de este estilo con Daenerys que ejemplifica bastante bien ese nuevo empleo de los desnudos en la serie, y también cómo cuesta sacudirse de encima un preconcepción aceptada como norma por casi todo el mundo.
La crítica, para lectores de los libros, que "The AV Club" tiene de ese episodio representa la dualidad de las reacciones hacia la dosificación de la desnudez en esta entrega. Sí, la hemos tenido muy concentrada en estos últimos tres capítulos (sobre todo en el sexto, si yo no recuerdo mal), y sí, aunque hemos visto unos cuantos culos masculinos, la mayoría de la piel que nos han enseñado ha continuado siendo de mujeres (lo que al mismo tiempo es un reflejo de cómo funciona ese mundo pseudo-medieval de Poniente); pero se podría decir que, en su gran mayoría, todas esas escenas ha tenido un propósito muy definido dado por la historia, incluida aquella con Theon que por Twitter alguien comparó con una película de Pajares y Esteso, si la hubiera dirigido Michael Haneke, supongo. Teóricamente, y si viéramos aún "Juego de tronos" con los ojos de la primera temporada, deberíamos criticar ese momento saliendo de la bañera de Dany delante de Daario Naharis como totalmente gratuito (más todavía por el modo en el que la cámara nos muestra el cuerpo de la khaleesi), pero su explicación es muy clara; Daenerys ya no se arruga ni se deja intimidar por nadie, ni siquiera por un mercenario que aparece con las cabezas de los compañeros los que ha traicionado y que, evidentemente, la desea desde el primer momento en el que la vio.
Dany es cada vez mejor jugadora en este ajedrez porque sabe utilizar las armas de las que dispone, ya sean sus dragones o la imagen de niña ignorante que sus enemigos pueden tener de ella. Esa desnudez saliendo de la bañera es más una armadura que una muestra de sumisión o debilidad, mientras el momento en el que Sansa empieza a quitarse su vestido de novia en su noche de bodas con Tyrion busca todo lo contrario. Jamás se desnuda por completo, pero es suficiente para que veamos su vulnerabilidad, y para que toda esa escena se haga muy incómoda hasta el momento en el que él le pide que pare. Por suerte, Tyrion conserva todavía la decencia que ni su padre ni su sobrino tienen. Y en cuanto a Melisandre, ahí sí podríamos quejarnos de cierta gratuidad en su seducción de Gendry, pero funciona a la perfección. El cordero queda listo para ser sacrificado y nunca ha visto el cuchillo.
Confieso que a veces tengo una perversa satisfacción al leer reseñas de espectadores que no han leído los libros y que, por ejemplo, en algunas ocasiones temen que esta temporada no tenga un cierre tan espectacular como las otras dos, que no haya en ella una ejecución de Ned Stark, o un nacimiento de dragones o una batalla naval a gran escala. Ya comentamos en otra ocasión que la paciencia era un requisito para disfrutar mejor "Juego de tronos", para no intentar llegar antes de tiempo a conclusiones que luego no son tales. Y también hemos señalado alguna que otra vez que si esta tercera temporada se está viendo mejor que las otras (o yo eso creo), no es tanto porque el material que adaptan es el del mejor libro, sino porque David Benioff, D.B. Weiss y compañía saben perfectamente cómo dirigir este barco y lo hacen con gran seguridad. Ahora mismo, hay pocas series visualmente tan bonitas, simplemente, como ésta, y no ya por sus paisajes, sino por sus encuadres. estos dos últimos capítulos, dirigidos por Michelle McLaren, han sido un buen ejemplo de ello.
P.D.: Por cierto, que al ver la escena de la bañera de Daenerys no pude evitar recordar cierta "polémica", por llamarla de algún modo, que hubo el mes pasado, mientras Emilia Clarke estaba en Broadway representando "Desayuno con diamantes". Tenía un, al parecer, breve desnudo saliendo precisamente de una bañera, y algunos periodistas decían que había habido algunos problemas porque parte del público había intentado sacar fotos. Clarke le quitó importancia al asunto en varias entrevistas apuntando que el público no tenía más que buscar en YouTube algunas de sus primeras escenas en el piloto de "Juego de tronos". Y en todo este asunto de los desnudos, resulta curioso que un capítulo de "Smash", "The dress rehearsal", lo afrontara de un modo bastante interesante, al menos para esa serie.
El Diario de Mr. MacGuffin
Detrás de todo míster, hay siempre una miss...
21 mayo 2013
20 mayo 2013
La Starbuck de "Defiance"
ALERTA SPOILERS: ¿Habéis seguido viendo "Defiance"? ¿Sabéis qué le pasó a Irisa cuando era una niña y qué tiene que ver todo esto con la teniente Kara "Starbuck" Thrace? Si la respuesta es negativa, igual no queréis seguir leyendo.
Los personajes con los que nos introdujimos en el mundo de "Defiance" desde el piloto eran Nolan e Irisa, ese par compuesto por el ex soldado humano y su "hija adoptiva", la alienígena irathient con un genio demasiado vivo. Las interacciones de ambos con los habitantes de esa ciudad fronteriza nos permitieron ir conociendo al resto de personajes y a la estructura social del lugar, y también nos fueron ofreciendo algunos vistazos hacia la relación que los une y hacia sus propias personalidades y formas de ver ese nuevo mundo. Por lo que habíamos visto hasta ahora, Nolan es un poco Han Solo y, por muy duro que parezca, siempre acaba ayudando a alguien que lo necesite. Irisa, por su parte, se nos presentaba como más cínica y fría, más preocupada por su propia supervivencia, y era uno de los personajes a los que costaba más pillar el truco en los primeros episodios. Sólo sabíamos que Nolan la había rescatado de sus padres y que vivía con el fantasma de un pasado que se presuponía difícil, pero poco más.
Y así llegamos a "The serpent's egg", el capítulo de la semana pasada, que intercala una clásica trama de western de "emboscada a la diligencia" con Irisa, teóricamente, perdiendo los papeles y secuestrando a un castithan que cree que es el tipo que la torturó cuando era pequeña en aras de una inquietante secta religiosa, y al que la vendieron sus padres. La lectura entre líneas que se hace de lo que Irisa pudo sufrir en manos de esa secta es suficientemente malsana para que no tengan que hacerla explícita, y al mismo tiempo que sabemos cómo Nolan la rescató, la tenemos también preparada para acabar convertida en lo más parecido a la Starbuck de "Battlestar Galactica" que puede tener "Defiance". No es casualidad que los guionistas de este capítulo fueran David Weddle y Bradley Thompson, que se encargaban en "Galáctica" de escribir casi todos los episodios centrados en Kara Thrace. Y Kara tenía traumas como para que HBO llenara siete temporadas de en "En terapia".
Así entendemos un poco mejor su testarudez al proteger al desertor castithan que Datak Tarr quería someter a la versión alienígena del potro de tortura, y también nos hacemos una mejor idea de por qué es así. Por supuesto, sus visiones no se van a quedar como algo anecdótico y, teniendo en cuenta todos los potenciales problemas para la ciudad que se han introducido en estos cinco capítulos, puede darse por casi seguro que van a ganar más protagonismo más adelante. No obstante, por ahora, es su mayor desarrollo como personaje lo que nos interesa. Con la revelación de la semana anterior de que es a la mujer de Datak Tarr a la que hay que vigilar muy de cerca y no a él (algo que se veía venir en cuanto ficharon a Jamie Murray para el papel), "Defiance" va no sólo ampliando su mundo, sino profundizando en él y tejiendo las relaciones que deben elevar el nivel de la serie o dejarla como sólo una de aventuras de ciencia ficción del montón.
Potencial para dar un salto cualitativo hay, y aunque estemos viendo muchas tramas que ya conocemos de otras historias de ciencia ficción y del Oeste, en su ejecución y desarrollo es donde "Defiance" puede demostrar que es algo más que un experimento transmedia utilizado para dar más visibilidad a Syfy, al menos momentáneamente. La gradual profundización en Irisa, las oscuras insinuaciones sobre el pasado de la ciudad que tenemos de vez en cuando, la sensación de que Defiance está a merced de muchos enemigos interesados en arrasarla o someterla pueden contribuir a que el nivel de la serie suba de un aceptable a algo mejor, a ese título de ciencia ficción más serio que hace mucho tiempo que el canal no tiene. Aún no ha llegado ahí, pero puede hacerlo, si nosotros vemos más allá del CGI barato y los maquillajes de los alienígenas.
P.D. podcastero: Esta semana, en "Yo disparé a JR" contamos con la presencia de Montse Cebrián, de ByTheWay, para comentar el final de la séptima temporada de "Doctor Who", pero tenemos más temas, claro.
- 0': Las series que más nos llaman la atención para 2013/14
- 9': "The Goodwin Games"
- 17': "Cómo conocí a vuestra madre" (spoilers de la octava temporada)
- 30': "Arrow" (spoilers de la primera temporada)
- 45': "Doctor Who" (spoilers de la séptima temporada)
- 70': "Scandal" (spoilers de la segunda temporada)
Los personajes con los que nos introdujimos en el mundo de "Defiance" desde el piloto eran Nolan e Irisa, ese par compuesto por el ex soldado humano y su "hija adoptiva", la alienígena irathient con un genio demasiado vivo. Las interacciones de ambos con los habitantes de esa ciudad fronteriza nos permitieron ir conociendo al resto de personajes y a la estructura social del lugar, y también nos fueron ofreciendo algunos vistazos hacia la relación que los une y hacia sus propias personalidades y formas de ver ese nuevo mundo. Por lo que habíamos visto hasta ahora, Nolan es un poco Han Solo y, por muy duro que parezca, siempre acaba ayudando a alguien que lo necesite. Irisa, por su parte, se nos presentaba como más cínica y fría, más preocupada por su propia supervivencia, y era uno de los personajes a los que costaba más pillar el truco en los primeros episodios. Sólo sabíamos que Nolan la había rescatado de sus padres y que vivía con el fantasma de un pasado que se presuponía difícil, pero poco más.
Y así llegamos a "The serpent's egg", el capítulo de la semana pasada, que intercala una clásica trama de western de "emboscada a la diligencia" con Irisa, teóricamente, perdiendo los papeles y secuestrando a un castithan que cree que es el tipo que la torturó cuando era pequeña en aras de una inquietante secta religiosa, y al que la vendieron sus padres. La lectura entre líneas que se hace de lo que Irisa pudo sufrir en manos de esa secta es suficientemente malsana para que no tengan que hacerla explícita, y al mismo tiempo que sabemos cómo Nolan la rescató, la tenemos también preparada para acabar convertida en lo más parecido a la Starbuck de "Battlestar Galactica" que puede tener "Defiance". No es casualidad que los guionistas de este capítulo fueran David Weddle y Bradley Thompson, que se encargaban en "Galáctica" de escribir casi todos los episodios centrados en Kara Thrace. Y Kara tenía traumas como para que HBO llenara siete temporadas de en "En terapia".
Así entendemos un poco mejor su testarudez al proteger al desertor castithan que Datak Tarr quería someter a la versión alienígena del potro de tortura, y también nos hacemos una mejor idea de por qué es así. Por supuesto, sus visiones no se van a quedar como algo anecdótico y, teniendo en cuenta todos los potenciales problemas para la ciudad que se han introducido en estos cinco capítulos, puede darse por casi seguro que van a ganar más protagonismo más adelante. No obstante, por ahora, es su mayor desarrollo como personaje lo que nos interesa. Con la revelación de la semana anterior de que es a la mujer de Datak Tarr a la que hay que vigilar muy de cerca y no a él (algo que se veía venir en cuanto ficharon a Jamie Murray para el papel), "Defiance" va no sólo ampliando su mundo, sino profundizando en él y tejiendo las relaciones que deben elevar el nivel de la serie o dejarla como sólo una de aventuras de ciencia ficción del montón.
Potencial para dar un salto cualitativo hay, y aunque estemos viendo muchas tramas que ya conocemos de otras historias de ciencia ficción y del Oeste, en su ejecución y desarrollo es donde "Defiance" puede demostrar que es algo más que un experimento transmedia utilizado para dar más visibilidad a Syfy, al menos momentáneamente. La gradual profundización en Irisa, las oscuras insinuaciones sobre el pasado de la ciudad que tenemos de vez en cuando, la sensación de que Defiance está a merced de muchos enemigos interesados en arrasarla o someterla pueden contribuir a que el nivel de la serie suba de un aceptable a algo mejor, a ese título de ciencia ficción más serio que hace mucho tiempo que el canal no tiene. Aún no ha llegado ahí, pero puede hacerlo, si nosotros vemos más allá del CGI barato y los maquillajes de los alienígenas.
P.D. podcastero: Esta semana, en "Yo disparé a JR" contamos con la presencia de Montse Cebrián, de ByTheWay, para comentar el final de la séptima temporada de "Doctor Who", pero tenemos más temas, claro.
- 0': Las series que más nos llaman la atención para 2013/14
- 9': "The Goodwin Games"
- 17': "Cómo conocí a vuestra madre" (spoilers de la octava temporada)
- 30': "Arrow" (spoilers de la primera temporada)
- 45': "Doctor Who" (spoilers de la séptima temporada)
- 70': "Scandal" (spoilers de la segunda temporada)
19 mayo 2013
Apuestas, arqueros de cómic y chicas imposibles
No hay que subestimar una serie que sabe lo que es y cuáles son las aspiraciones que puede cumplir. "Arrow" es una de esas series, un título muy consciente de sus limitaciones de presupuesto y artísticas, y que juega con ellas para no tener que renunciar a malos realmente megalómanos, o a peleas con cierto espectáculo, o a entregar un final de temporada muy comiquero en el que no todos los buenos logran lo que pretendían. El camino hasta llegar aquí no ha sido sobresaliente, pero al menos ha sido coherente con lo que nos presentaron en el piloto, que no es algo que puedan decir todas las series. La introducción de ese villano que está relacionado con el pasado familiar de Oliver Queen ha permitido que las acciones del Encapuchado tuvieran otro peso, y aunque ha habido tramos a mitad de la entrega en la que parecía que la trama no avanzaba demasiado, al menos sus últimos capítulos han dado un salto adelante interesante.
La historia que hemos visto en la primera temporada parece cerrada, en su mayor parte, así que será interesante ver el camino que "Arrow" toma en la segunda. Toda la trama de la isla está lejos de estar resuelta, por otro lado, y no sería nada extraño que los hechos del último episodio tengan repercusiones más adelante. Además, también es de esperar que se desarrolle un poco más a personajes como Felicity, la ayudante friki (o la versión CW de lo que es una friki) de Oliver, y que ha resultado una de las revelaciones de la temporada. El suyo es un personaje también muy de cómic de superhéroes, pero aporta cierto toque de ligereza y humor que viene bien en una serie como ésta. "Arrow" no ha sido un exitazo para la cadena, pero sí tiene margen de mejora tanto en el aspecto creativo como entre el público. Y con el estreno de "Agents of S.H.I.E.L.D." en ABC en septiembre, puede venirle bien eso de "yo ya estaba aquí antes".
Sobre el final de la séptima temporada de "Doctor Who" no vamos a extendernos demasiado porque ya lo he hecho para "¡Vaya Tele!", pero sí es interesante detenernos un poco más en el tono que ha tenido esta segunda parte, ya liberada del peso de tener que despedir a Amy y Rory y, sobre todo, de la extraña fascinación que esos dos ejercían tanto en buena parte del público como en la propia serie. Estos últimos episodios han sido más autoconclusivos, con muchos guiños hacia toda la historia pasada de la serie, y la explicación final de quién es Clara ha sido sencilla y sin buscar los giros y revueltas de la trama que lastraron el final de la sexta temporada, por ejemplo. Con la nueva acompañante, hemos recuperado un poco las aventuras por el mero hecho de que "molan" (como la idea de llevarse a los niños que cuida Clara a ese parque de atracciones planetario que, por supuesto, no es lo que esperan), y no porque haya un sentido último que pretenda darle un nuevo significado a la relación del Doctor con sus acompañantes. A veces, estos capítulos recordaban un poco a la primera temporada, la del Noveno Doctor, en la que la serie se dejaba llevar por el sentido de la maravilla que podía proporcionar una nave capaz de viajar a cualquier lugar del tiempo y del espacio.
Lo siguiente que veremos de "Doctor Who" será el especial por su 50º aniversario, que se emitirá el próximo 23 de noviembre, y para el que "The name of the Doctor" planta ya las primeras semillas. ¿Será el lado oscuro de nuestro protagonista el centro de ese capítulo? No sería la pimera vez y de hecho, en estas ocho temporadas, eso ha dejado alguno de los mejores episodios. Habrá mucha especulación y rumores de aquí al otoño, y probablemente la mitad de lo que leamos estará equivocado. Eso sí, no esperéis que nos digan cuál es su nombre. Ese "Who?" de su título es una pregunta cuya respuesta es más compleja, y se acerca más a quién es de verdad este Señor del Tiempo al que muchos en el universo temen por haber hecho cosas terribles, y al que Martha Jones comparó una vez con el fuego; brillante y atractivo, pero que te quema si te acercas demasiado a él.
El año pasado, el podcast "Del sofá a la cocina" organizó una especie de liga fantástica con todas las series nuevas presentadas durante los upfronts de 2012, en la que los participantes tenían que apostar qué series eran canceladas y cuáles eran renovadas. El augurio del futuro nunca ha sido mi fuerte (última, he quedado), pero eso no va a impedir que participe otra vez este año. En esta entrada se explica la mecánica de particpación. Si vuelvo a ser la última el año que viene, exijo premio, que no es tan fácil como parece. De los proyectos nuevos para la próxima temporada también hablamos en el programa de esta semana de "Adictos al espectáculo", en el que andamos por ahí una servidora, Miriam Lagoa, Mariló García y Alberto Rey.
Música de la semana: Esta vez, la elección estaba clara, "Simple song", de The Shins, que acompañaba los últimos momentos de la octava temporada de "Cómo conocí a vuestra madre". Y no vamos a decir nada más para que no podáis acusarme de espoilear nada.
La historia que hemos visto en la primera temporada parece cerrada, en su mayor parte, así que será interesante ver el camino que "Arrow" toma en la segunda. Toda la trama de la isla está lejos de estar resuelta, por otro lado, y no sería nada extraño que los hechos del último episodio tengan repercusiones más adelante. Además, también es de esperar que se desarrolle un poco más a personajes como Felicity, la ayudante friki (o la versión CW de lo que es una friki) de Oliver, y que ha resultado una de las revelaciones de la temporada. El suyo es un personaje también muy de cómic de superhéroes, pero aporta cierto toque de ligereza y humor que viene bien en una serie como ésta. "Arrow" no ha sido un exitazo para la cadena, pero sí tiene margen de mejora tanto en el aspecto creativo como entre el público. Y con el estreno de "Agents of S.H.I.E.L.D." en ABC en septiembre, puede venirle bien eso de "yo ya estaba aquí antes".
Sobre el final de la séptima temporada de "Doctor Who" no vamos a extendernos demasiado porque ya lo he hecho para "¡Vaya Tele!", pero sí es interesante detenernos un poco más en el tono que ha tenido esta segunda parte, ya liberada del peso de tener que despedir a Amy y Rory y, sobre todo, de la extraña fascinación que esos dos ejercían tanto en buena parte del público como en la propia serie. Estos últimos episodios han sido más autoconclusivos, con muchos guiños hacia toda la historia pasada de la serie, y la explicación final de quién es Clara ha sido sencilla y sin buscar los giros y revueltas de la trama que lastraron el final de la sexta temporada, por ejemplo. Con la nueva acompañante, hemos recuperado un poco las aventuras por el mero hecho de que "molan" (como la idea de llevarse a los niños que cuida Clara a ese parque de atracciones planetario que, por supuesto, no es lo que esperan), y no porque haya un sentido último que pretenda darle un nuevo significado a la relación del Doctor con sus acompañantes. A veces, estos capítulos recordaban un poco a la primera temporada, la del Noveno Doctor, en la que la serie se dejaba llevar por el sentido de la maravilla que podía proporcionar una nave capaz de viajar a cualquier lugar del tiempo y del espacio.
Lo siguiente que veremos de "Doctor Who" será el especial por su 50º aniversario, que se emitirá el próximo 23 de noviembre, y para el que "The name of the Doctor" planta ya las primeras semillas. ¿Será el lado oscuro de nuestro protagonista el centro de ese capítulo? No sería la pimera vez y de hecho, en estas ocho temporadas, eso ha dejado alguno de los mejores episodios. Habrá mucha especulación y rumores de aquí al otoño, y probablemente la mitad de lo que leamos estará equivocado. Eso sí, no esperéis que nos digan cuál es su nombre. Ese "Who?" de su título es una pregunta cuya respuesta es más compleja, y se acerca más a quién es de verdad este Señor del Tiempo al que muchos en el universo temen por haber hecho cosas terribles, y al que Martha Jones comparó una vez con el fuego; brillante y atractivo, pero que te quema si te acercas demasiado a él.
El año pasado, el podcast "Del sofá a la cocina" organizó una especie de liga fantástica con todas las series nuevas presentadas durante los upfronts de 2012, en la que los participantes tenían que apostar qué series eran canceladas y cuáles eran renovadas. El augurio del futuro nunca ha sido mi fuerte (última, he quedado), pero eso no va a impedir que participe otra vez este año. En esta entrada se explica la mecánica de particpación. Si vuelvo a ser la última el año que viene, exijo premio, que no es tan fácil como parece. De los proyectos nuevos para la próxima temporada también hablamos en el programa de esta semana de "Adictos al espectáculo", en el que andamos por ahí una servidora, Miriam Lagoa, Mariló García y Alberto Rey.
Música de la semana: Esta vez, la elección estaba clara, "Simple song", de The Shins, que acompañaba los últimos momentos de la octava temporada de "Cómo conocí a vuestra madre". Y no vamos a decir nada más para que no podáis acusarme de espoilear nada.
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