25 mayo 2015

El día que Netflix llegue a España


La llegada de Netflix a España es inminente. ¿Cuántas veces habéis leído eso en los últimos cinco años? Desde que la plataforma de VOD empezó a crecer exponencialmente en Estados Unidos (e internacionalmente) y comenzó a producir sus propias series, no ha habido semestre en el que no hayamos leído que, esta vez sí, España iba a ser el siguiente objetivo en su expansión por el resto del mundo. Pero ese momento nunca llegaba. Por el camino, la posibilidad de enmascarar las direcciones IP que dan las VPN ha permitido que haya usuarios españoles suscritos a la Netflix estadounidense (y pagando), y no sólo a ella. Hulu Plus y Amazon Instant Video también pueden verse desde nuestro país de manera poco ortodoxa, por decirlo de alguna manera, y mientras los rumores no terminan nunca de convertirse en realidad, a Netflix le salen otros competidores por el mercado nacional, como Yomvi, Movistar TV o Wuaki.tv.

Sin embargo, desde hace unos meses, la posibilidad de que finalmente desembarque el servicio en España parece ser algo más que un brindis al sol. Primero fue una rueda de prensa de Toshiba y, después, el hecho de que ninguna de las series nuevas presentadas por la compañía tengan distribución en España (ni siquiera "Marco Polo", que es del año pasado) lo que terminó de convencernos de la posibilidad de que Netflix sí que esté cerca de aterrizar en estas tierras ibéricas. Por supuesto, han vuelto a surgir las voces que creen que Netflix es poco menos que la panacea universal, la solución al problema de la piratería en España y el servicio que nos culturizará a todos y nos hará más listos, más guapos y más altos. Es más que probable también que, cuando la plataforma arranque sus operaciones españoles, esas mismas voces se quejen de que no era lo que les habían prometido, sobre todo porque esas "promesas" no se correspondían con la realidad.

Ha habido muchos artículos sobre el tipo de servicio que ofrece Netflix y lo que es: un catálogo de películas y series que depende de los acuerdos que firme con las propietarias de los derechos de dichas películas y series. Los problemas para renovar algunos de esos acuerdos fueron los que llevaron a la compañía a producir sus propios títulos, por ejemplo, y también tienen una fecha de expiración; es decir, Netflix puede tener toda "Perdidos", pero por dos años, o el tiempo que sea (las ventanas de distribución pueden ser un buen quebradero de cabeza), y puede tenerla sólo para algunos de los territorios en los que esté presente. ¿Esto qué quiere decir? Que el catálogo con el que Netflix abra en España no será igual que el que ofrece en Estados Unidos.

Pero hay otra cosa que tal vez algunos descubran con horror en ese momento, y es que no pueden seguirse las series estadounidenses al día. Para eso están las webs de las cadenas (que tienen sus propios servicios de streaming de pago) o, en algunos casos, Hulu y hasta Amazon Instant Video. Netflix es, como hemos dicho, un servicio de catálogo. Tiene temporadas y series completas, y esa oferta de todos los capítulos de golpe es lo que fomenta el binge-watching, el maratón de episodios tan de moda desde el año pasado. Sirve para ponerse al día durante los hiatos, algo que fue instrumental en el impresionante aumento de audiencia que vivió "Breaking Bad" en sus dos últimas temporadas. The CW, por ejemplo, confía en que el añadido de "Los 100" a su catálogo ayude a que más gente la descubra y, así, gane espectadores para su tercera temporada, ya en 2016.

Cuanto más se acerca el otoño, la fecha teórica de ese desembarco de Netflix, más especulaciones hay sobre su cuota mensual y sobre las series que puede tener. Sus buques insignia, "House of Cards" y "Orange is the new black", están en manos de Canal+, pero hay varios títulos que podrían ser su punta de lanza. ¿"Daredevil" y las otras series de Marvel, a lo mejor? ¿"Grace and Frankie" y "Unbreakable Kimmy Schmidt"? ¿"Bloodline"? Es significativo que, desde que Netflix empezó a estrenar una temporada nueva cada dos semanas, ninguna de esas series haya conseguido cadena en España. ¿Llegará el día en el que Netflix empiece a operar en España?

24 mayo 2015

No todos los magos ingleses son Harry Potter

Hace un poco más de diez años, un peculiar libro se encaramó a las listas de bestsellers y de los mejores libros del año (además de ganar el Hugo y estar nominado para el Booker): "Jonathan Strange y el señor Norrell". Era el debut como novelista de Susanna Clarke y contaba una historia que mezclaba la fantasía, las literaturas realista y romántica (y gótica) del siglo XIX y la historia de Inglaterra durante las Guerras Napoleónicas. Aunque trataba sobre una Inglaterra alternativa en la que había magos, éstos no se parecían a los que J.K. Rowling había creado para su saga de Harry Potter, y sobre ellos se cernía más la sombra de Charles Dickens.

Aquel libro ha tardado una década en dar el salto a la pantalla que en aquel momento parecía inevitable, y lo ha hecho gracias una miniserie de BBC, "Jonathan Strange and Mr. Norrell", que introduce la magia y los elementos fantásticos en ese subgénero tan clásico de la cadena británica que son las adaptaciones literarias de época. Para quienes no sepan de qué va todo esto, diremos que Mr. Norrell es un mago práctico, no teórico, que quiere ofrecer sus servicios a la Corona para ayudar a sus ejércitos a derrotar a Napoleón, mientras Jonathan Strange es el hijo de un terrateniente local que se esfuerza en encontrar una ocupación (la que sea) para convencer a la hermana del pastor anglicano local de que se case con él. Los caminos de ambos acaban unidos por cierta profecía y por los intentos de que la magia vuelva a Inglaterra 300 años después de que desapareciera por completo.



"Jonathan Strange and Mr. Norrell", que va a tener siete episodios, arranca con un capítulo que lleva un paso más allá el nivel de diseño de producción y ambientación que estamos acostumbrados a ver en la BBC. Como si fuera "Wolf Hall", busca el mayor realismo posible en las librerías, las calles de Londres y en los interiores de las casas, y hasta los actos mágicos que vemos están anclados al entorno que rodea a los personajes. Se presentan como una extensión de su realidad, más que como algo totalmente ajeno a ella incluso en la escena que, muy probablemente, va a marcar el devenir de toda la historia, y que no vamos a desvelar. Las distintas personalidades de Strange y Norrell destacan enseguida, claro, y será divertido verlos interactuar más adelante.

Lo más destacado de la miniserie es cómo consigue transmitir lo intrínsecamente inglesa que es; bebe de una larga tradición literaria de historias sobrenaturales, retratos de los más desfavorecidos y crónicas sociales de las clases pudientes, mezclándolo todo en un cóctel en el que no se aprecian las costuras. Tiene bastante sentido del humor (no sólo en Strange, que es quien se presta más a ello al principio), un reparto que da muy bien el tono y mucho potencial para ser una de las propuestas televisivas más imaginativas del año. Que consiga introducir los elementos mágicos y fantásticos casi sin esfuerzo en una miniserie de época es todo un logro, y si la primera impresión es bastante positiva, hay curiosidad por ver cómo evoluciona esta historia también con su toque faustiano. ¿Llegarán a utilizar la magia contra los ejércitos franceses?

Música de la semana: Una de las series que he retomado recientemente es "Person of interest", de la que sólo había visto capítulos escogidos de las dos primeras temporadas. Con mi inmersión en la tercera, he llegado a ese momento que algunos de vosotros destacasteis el año pasado, un montaje a los sones de la versión que Johnny Cash hizo de "Hurt", de Nine Inch Nails, pero que parecía escrita para él. La versión original sonaba así, por cierto.

22 mayo 2015

Juego de filtraciones

Hay muchas maneras de promocionar una serie. FOX, por ejemplo, está utilizando una táctica prestada del cine, en la que lleva ya meses publicando teasers, anuncios de casting, fotos del rodaje y pósters variados de "Scream Queens", la próxima serie de terror-comedia de Ryan Murphy, y luego está la estrategia de HBO con "Juego de tronos", inundando de fotos y trailers todo internet en cuanto llega el mes de diciembre. En todos los casos, lo que se busca es generar anticipación, recordar a los espectadores que tendrán una cita con esa serie que la campaña de promoción les ha picado la curiosidad por ver, mantenerla siempre en su mente para que no se olviden de que existe.

Sin embargo, hay otra manera de generar expectación, y es dejar que los fans vean el primer episodio de dicha serie antes de tiempo. Los preestrenos en la web se han vuelto muy comunes desde que FOX lo hizo con "New girl". "Halt and catch fire", "Wayward Pines", "Penny Dreadful"... Ha habido muchos ejemplos recientes de estos visionados en streaming a través de la web oficial, que permiten a los espectadores echar un vistazo a la serie unas semanas antes de su debut. Como comentan hoy en ¡Vaya Tele!, esta estrategia para haber dejado atrás otra que, hasta ahora, nadie reconocía utilizar, pero que resultaba bastante sospechosa: la filtración de los capítulos en sitios de descargas de torrents meses antes de su emisión.

La última serie a la que le ha pasado eso es "Supergirl", la traslación a CBS de las aventuras de Kara Zor-El, prima de Superman. Es ya uno de los estrenos de la próxima temporada que ha despertado más curiosidad, pero también se habían expresado dudas sobre su encaje en la parrilla de esa cadena y sobre lo que algunos espectadores consideraban un tono demasiado de comedia romántica en el trailer. ¿Puede esta filtración ser la respuesta a esas dudas? En TorrentFreak apuntan que CBS suele ser bastante quisquillosa con el material suyo que aparece en Internet, por lo que es de suponer que si el episodio no se elimina de los sitios de descargas en las próximas horas (o días), es que ha sido una maniobra de la cadena para aumentar la expectación alrededor de la serie, sobre todo teniendo en cuenta que faltan un par de meses para la Comic-Con de San Diego.

El año pasado, la táctica se utilizó con "The Flash", y las buenas opiniones de quienes vieron su piloto unos cuatro meses antes de su estreno en The CW quizás contribuyeron a que se terminara convirtiendo en la serie más popular en la joven historia de esa cadena. Nunca se sabe de dónde salen esas filtraciones, pero es inevitable tener la sensación de que forman parte de la estrategia de promoción de la serie, más todavía cuando el episodio en cuestión está terminado y, al contrario de lo que pasaba con aquellos cuatro capítulos de la quinta temporada de "Juego de tronos", no tiene ninguna marca de agua que indique que, en realidad, es una copia que no estaba destinada al consumo público. La filtración del piloto de "Supergirl" puede ser una buena estrategia para CBS, que con ese título se acerca a un público que no tiene por qué pensar en ella a la hora de decidir qué series ver. La cadena con la audiencia más envejecida se está metiendo en el juego de los jóvenes.