15 octubre 2008

No confíes en nadie

AVISO: El revival de "Expediente X" ha llegado a la segunda temporada. Como ya comenté al empezar esta sesión, los spoilers van a estar a la orden del día, pero es que las aventuras de Mulder y Scully acabaron hace ya tiempo.

La segunda temporada de "Expediente X" marcó, para muchos, el principio de su cima creativa. Chris Carter empezó a desarrollar más la Conspiración, introduciendo a un villano que luego daría mucho juego, Alex Krycek, apuntando la idea de la colonización alienígena y también comenzó a darle más cancha al Fumador y a extender los tentáculos sombríos del gobierno estadounidense a campos mucho más alejados de los hombrecillos grises, y más en contacto con nuestra vida cotidiana, como el alimento del ganado dedicado a consumo humano, las empresas farmacéuticas y, en uno de los episodios más inquietantes que tuvo nunca esta serie, hasta se permitió el lujo de marcarse "Irresistible", un capítulo sin un solo elemento sobrenatural, simplemente un fetichista en camino de convertirse en un asesino en serie y una Scully mucho más afectada por el caso de lo que le gustaría admitir.

Por supuesto, el arco de la abducción de nuestra agente del FBI pelirroja favorita (ideado para darle una explicación al embarazo de Gillian Anderson; grandes esas gabardinas, en todos los sentidos) terminaría siendo una de las mejores bazas para temporadas futuras, y un paso más en el retrato del personaje más cuidado por los guionistas, como es ella. Es también la primera vez que la relación entre los dos agentes se pone a prueba, y dejó el listón bastante alto para los episodios que debían emitirse a continuación. En ellos, vemos a los personajes mucho más cómodos, incluso Scully empieza a soltarse y a rivalizar con Mulder en cuanto a frasecitas. Excepto algún desliz, la temporada mantiene un nivel bastante sólido, y la serie va convirtiéndose en una experta en encontrar lo sobrenatural y el miedo en aspectos de nuestro día a día a los que no prestamos demasiada atención.

Y si hay otra cosa por la que destaca esta segunda temporada es por el principio de esos sensacionales capítulos humorísticos, cuyo pistoletazo de salida es "Humbug", un episodio que no se hizo hasta casi el final de la temporada, y que se dejó en manos de Darin Morgan. Colocar a Mulder y Scully en aquel circo lleno de freaks que, además de hacernos reír, despiertan enseguida nuestra simpatía fue un acierto en toda regla. Y eso que el humor es bastante sutil, bastante deadpan, como dicen los yanquis, basado en todo tipo de malentendidos (sencillamente genial el momento en el que Mulder y Scully exhuman una patata). El capítulo incluye un homenaje al final de los espejos de "La dama de Shanghai" y un recordatorio a "Twin Peaks" y David Lynch en la persona de Michael J. Anderson (en la foto, en otro de los grandes momentos del episodio. "Por su aspecto, diría que trabaja para el gobierno").

La temporada se cierra con el que, para mí, es el mejor arco de la Conspiración, el que lleva a Mulder a investigar a los indios anasazi. En su momento, dejó un cliffhanger de altura con aquel vagón en llamas, y aprovechó para poner a prueba la confianza y la fe de Scully en su compañero. Lo cierto es que, desde ese momento, ya podía decirse que "Expediente X" había despegado y era todo un éxito, incluso aunque la dimensión del fenómeno no se desatara del todo hasta la siguiente temporada.

Destacados: Esta segunda temporada se emitió entre septiembre de 1994 y mayo de 1995, y de sus episodios yo me quedó con el dúo "Duane Barry"-"Ascensión", "El Museo Rojo" (que recupera lo que vimos de la Conspiración en la primera temporada en un pueblo ganadero), "Colonia"-"Fin de juego" (el cazarrecompensas extraterrestre es un gran malo, y empiezan aquí también a aprovecharse del trauma de Mulder con su hermana desaparecida), "Humbug", "Nuestro pueblo" (dan ganas de no volver a comer pollo nunca) y, por supuesto, "Anasazi". Y de "Humbug" me he dejado otra cosa por destacar; que utilicen una canción tan peculiar como "Frenzy", del aún más peculiar Screamin' Jay Hawkins.
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