07 octubre 2008

Uno es el número más solitario

Ayer, al hablar de "In plain sight" y su pareja de US Marshalls, me faltó poco para seguir disertando sobre las series cimentadas sobre un dúo de personajes, no siempre una pareja en el sentido romántico del término, series cuyo funcionamiento se fía, en gran medida, a que esos dos personajes tengan una buena dinámica, que surja la química entre los actores y que los guionistas sepan qué hacer con ellos. Si el dúo funciona, es muy probable que sigamos viendo el programa aunque no esté a la altura de sus personajes. Con Marshall y Mary pasa eso, pero al menos ellos dos sí que están logrados desde el primer capítulo. Ni siquiera hace falta que flote por ahí esa TSNR (tensión sexual no resuelta) que anima el cotarro desde los tiempos de "Luz de luna", "Remington Steele" o nuestros queridos Mulder y Scully, y cuyos mejores exponentes ahora mismo son Brennan y Booth en "Bones" (no, amigos, Jim y Pam ya la resolvieron en "The Office", ya no cuentan, y Chuck y Ned en "Pushing daisies" tienen una imposibilidad física para resolverla).

Se puede hacer pivotar toda una serie sobre una pareja con buena dinámica que, sin embargo, no tenga ningún subtexto romántico (por el momento). Fijaos en los hermanos Sam y Dean Winchester en "Sobrenatural". En los dos episodios de la segunda temporada que se han emitido de "Life", da la sensación de que Crews y Reese van a ir anclando cada vez más la acción, con las necesarias atenciones a la famosa conspiración. Parecen estar acentuando el humor y el entendimiento entre ellos, explotando más las conversaciones tangencialmente relacionadas con los casos que terminan derivando, por ejemplo, a por qué los niños creen que Reese es una estirada, lo que lleva a que Crews haga chistes sobre ella para ganarse su confianza.

Teresa Lisbon y Patrick Jane son la pareja central de "The Mentalist", pero aún no está muy claro si van a tener la suficiente química para que su relación sea uno de los puntos fuertes de la serie. Ella se esfuerza por intentar que él no crea que es imprescindible en su grupo de agentes, mientras él tira de todo su encanto para convencerla de que sus teorías son las correctas. Llevan sólo dos capítulos, por lo que no hay manera de discernir si subirán un peldaño hacia la TSNR o tomarán la vía de las buddy movies (la primera opción no termino de verla, por ahora). Veremos, por otro lado, qué camino toma la versión estadounidense de "Life on Mars", que se estrena el jueves en la ABC. En la serie inglesa, el par que llevaba el peso de la acción eran Gene Hunt y Sam Tyler, pero igual los estadounidenses optan por potenciar la relación entre Sam y Annie.

He de añadir que si hay un dúo logrado entre las series nuevas es el de Walter y Peter Bishop en "Fringe". Aunque intenten empezar a montar un algo intangible entre Peter y Olivia Dunham (que yo tampoco veo de momento), la pareja que de verdad funciona es la del padre y el hijo, no en plan Lorelai-Rory Gilmore o Keith-Verónica Mars, pero sus discusiones y, sobre todo, el retrato que John Noble hace de Walter son lo mejor de la serie. Por cierto, el Observador sí que es un poco el Fumador en cuanto al misterio que lo rodea y a su implicación en la gran conspiración, pero no sé si el Observador también ha visto morir a presidentes.
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