27 marzo 2009

Los cylones de Joss

ALERTA SPOILERS: Por si no habéis llegado a "Man on the street", el capítulo de "Dollhouse" que Joss Whedon dice que cambia la serie (o, en palabras de Alan Sepinwall, "que curará a los enfermos, dará de comer a los hambrientos y vestirá a los desnudos"), he de avisaros de que no sigáis a partir de este punto.

Eso no son "muñecos", Joss. Eso son cylones. En lugar de morir y descargar su conciencia en otro cuerpo reciben directamente otras personalidades a lo Matrix, que luego les son borradas, pero básicamente viene a ser lo mismo. Eso, o un montón de zombies hipnotizados a lo "El mensajero del miedo" (que es una idea muy de la Guerra Fría), con sus agentes durmientes y su infinita capacidad para el engaño y la manipulación.

Es cierto que a "Dollhouse" le ha costado arrancar, Los primeros episodios se han dedicado a mostrarnos cómo son las misiones que Echo debe cumplir, con desigual resultado, y una vez se ha establecido el proceso y el funcionamiento básico de la organización, ya podemos empezar a saber algo más de ese misterioso Garganta Profunda que ayuda a Ballard y de su asistente en la Casa, que utiliza a la propia Echo para transmitirle mensajes al agente mediante pequeños "fallos" en su programación. Desde luego, no esperaba que la vecinita fuera una espía activada por control remoto (¿será Constantinopla la próxima palabra mágica?), así que esto cambia las cosas.

Ya tenemos también una conspiración global que, probablemente, va mucho más allá de estar al servicio de millonarios excéntricos (¿serán los muñecos como las vainas de "La invasión de los ladrones de cuerpos"?), y un Ballard todavía más Mulder que nunca, solo contra todo el mundo, obsesionado en la persecución de la Verdad, dispuesto a cualquier cosa por descubrir qué se trae entre manos la organización que controla las Casas de Muñecas. Y luego está Alpha, el que parece que es el misterio de esta primera temporada a cuyo ecuador ya hemos llegado. ¿Es él el que le ha mandado a Ballard la información sobre Caroline? ¿Tiene contacto con el topo dentro de la Casa? La señorita DeWitt da la sensación también de saber más de lo que aparenta.

La serie, desde luego, tiene muchos frentes abiertos: las misiones de Echo, la investigación de Ballard, el lento aprendizaje de los muñecos (aunque no debería ocurrir), la identidad y los propósitos de Alpha... Que todos los activos lleven por nombre una letra del alfabeto militar estándar de la OTAN no puede ser coincidencia.
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