26 mayo 2009

Cuando la realidad atropella a la ficción

La gripe A (lo de porcina no es exacto y ya se ha pasado de moda) es, desde luego, el tema informativo de este final de la primavera. Que si aparecen nuevos casos en Tombuctú, que si ponemos a media ciudad en cuarentena, que si de gripe común también muere gente (lo hace, si está muy enferma de otras cosas), que si los equipos mexicanos que juegan competiciones internacionales de fútbol se cabrean porque sus rivales no quieren ir a jugar a sus campos... El último daño colateral de todo esto (que será mucho peor en cuanto llegue el otoño) es una serie de televisión, "Survivors". Me suena que hemos comentado que su segunda temporada tenía el estreno previsto creo que para el otoño, pero como su punto de partida es, precisamente, una pandemia letal de gripe, la BBC está planteándose retrasar los nuevos episodios, aún no se sabe hasta cuándo.

Como los cineastas no tienen una bola de cristal que les diga de qué temas deben alejarse para evitar verse censurados o "archivados" como si fueran díscolos cylones, los que deciden tocar asuntos de cierta actualidad a veces se ven atropellados por la realidad, que no sólo los supera, sino que hace que todo su esfuerzo sólo pueda verse muchos meses más tarde y de una manera casi clandestina. "Adiós, pequeña, adiós" tuvo la mala suerte de coincidir en el tiempo con la desaparición de Madeleine McCann, y el estreno de "V de vendetta", previsto para el 5 de noviembre de rigor ("remember, remember the 5th of November"), se aplazó varios meses porque, si yo no recuerdo mal, los distribuidores pensaban que podían afectarle los atentados en el metro de Londres.

Los guionistas estadounidenses de televisión saben que, si deciden incluir una trama sobre adolescentes que protagonizan tiroteos en lugares públicos, tal vez acaben pareciéndose demasiado a algún suceso real cercano en el tiempo. Uno de los últimos ejemplos fue "Player under pressure", un episodio de "Bones" originalmente incluido en la segunda temporada. Sin embargo, su emisión iba a coincidir con la masacre de la universidad de Virginia Tech, causada por un estudiante de ese centro que mató a tiros a 32 personas y luego se suicidó, y como en el capítulo el fallecido era un estudiante universitario en el campus, Fox decidió posponer su emisión hasta la tercera temporada. También un capítulo de la tercera de "Buffy", "Earshot", en el que un estudiante fantaseaba con matar a sus compañeros, se vio retrasado un año por coincidir temporalmente con la masacre del instituto Columbine.

¿Es acertado aplazar estos capítulos para no herir sensibilidades? ¿Deberían emitirse y dejar al público que tome sus propias conclusiones? ¿No debería alguien decirle a los guionistas de "Ley y orden" que adaptar titulares de periódicos para sus casos es de teleflin de sábado por la tarde?
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