06 octubre 2009

El principio de conservación de la energía

La primera ley de la termodinámica dice que la energía ni se crea ni su destruye, sólo se transforma. Salvando las obvias diferencias con el medio televisivo, parece que eso quiere hacer Syfy con su nueva franquicia de la saga de las puertas estelares, "Stargate Universe", una serie que debe realizar el complicado equilibrio de conservar la "energía" de sus dos predecesoras ("Stargate SG-1" y "Stargate Atlantis") y sumarla a un tono más serio, más oscuro, como dicen sus responsables, un tono que represente que la franquicia se ha hecho mayor y que atraiga a espectadores que nunca han visto nada relacionado con puertas estelares, los Goa'uld o los Wraith. Quieren lograrlo presentándonos a un grupo heterodoxo de gente que, debido a una emergencia, acaba en una antigua nave con rumbo desconocido, y en la que deben sobrevivir como buenamente sepan.

Esa premisa y algunos momentos de realización cámara en mano (y una fotografía más realista y acorde con el espacio que ocupan los personajes) han hecho que algunos saquen las inevitables comparaciones con "Galáctica", pero no nos engañemos. Aunque "Stargate Universe" mantenga un tono más serio, no es una continuación temática ni estilística de la serie de Ron Moore y David Eick, sino una evolución natural de la saga. De hecho, parte de la culpa de la cancelación de "Stargate Atlantis" la tiene esta serie, ya que así se concentraban los esfuerzos y el presupuesto. La presentación que hace el piloto deja algunas pinceladas de que parte del esquema de las "Stargate" anteriores se va a conservar (la visita a otros planetas gracias a las puertas, que suele tener consecuencias imprevistas), también apunta a tener su propio McKay (o científico friki entrañable y divertido) en Eli Wallace, y los papeles del general O'Neill y el doctor Jackson (por lo menos los que tenían en la película que lo originó todo) parece que van a reproducirlos, hasta cierto punto, el coronel Young y el doctor Rush. Young, de momento, es uno de los personajes que más destaca tras el piloto, también porque su intérprete, Justin Louis, ya demostró en "Durham County" que se le dan bien los personajes que esconden mucho más de lo que muestran.

El episodio doble funciona, efectivamente, como una introducción para los neófitos, con unos estupendos guiños para los fans en los cameos de Richard Dean Anderson, Amanda Tapping y Michael Shanks, y te lleva directamente al meollo de la cuestión malgastando las balas justas para contarnos un poco de historia de unos personajes que, a priori, parecen más tridimensionales, si bien tienen que desarrollarse un poco más. Aún no hemos visto nada de la burócrata interpretada por Ming-Na, por ejemplo (que para mí siempre será la doctora Jing-Mei de "Urgencias", que compartía nombre con su personaje de "El Club de la Buena Estrella"), y seguramente parte del comportamiento de Rush (Robert Carlyle en otra historia de lucha por sobrevivir) se explicará por algún problema familiar (yo voto por la muerte de su esposa). La mezcla de diversas personas, en teoría, poco preparadas para sobrevivir al viaje en la nave Destiny puede acarrear tramas más interesantes de las que se estilaban en las predecesoras de "Stargate Universe", pero tampoco creo que vayan a perder el sentido del humor que las hacía a veces muy entretenidas. Y un viernes en Syfy sin Stargate no es un viernes.

P.D.: Hablando sobre comparaciones, en este artículo de "Paste" se molestan en encontrar los parecidos con "Star Trek: Voyager", "Galáctica", "Perdidos en el espacio", "Perdidos" y la película "Starfighter". Y respondiendo a la pregunta que más le han repetido a los ejecutivos del canal y a Brad Wright y Robert Cooper, creadores de la serie: sí, puede verse "Stargate Universe" sin haber visto ni los títulos de crédito de las otras dos series (al igual que Moltisanti, yo sólo he vistos capítulos aquí y allá). Hay quien apunta, de hecho, que es "Stargate" para gente a la que no le gusta "Stargate".
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