22 junio 2011

A sangre y fuego



ALERTA SPOILERS: ¿Qué pensábais, que no tocaría hablar por aquí del final de la primera temporada de "Juego de tronos"? No sigáis si no la habéis visto, o perderéis la cabeza. La postdata, sin embargo, es segura.

O ganas o mueres. La explicación de Cersei a Ned de lo que está en juego cuando se apuesta para conseguir sentarse en el Trono de Hierro se demuestra muy gráficamente en los últimos capítulos de la primera temporada de "Juego de tronos" y, concretamente, en el propio Ned. La Mano del Rey confía demasiado en que todo el mundo en la corte se rige por los mismos principios que él, y no domina el arte de los cuchicheos y las conspiraciones en la sombra como Meñique, Varys, Cersei y hasta Renly, por lo que su bienintencionado, pero mal calculado, intento de impedir que Joffrey suceda a Robert como rey le sale realmente mal. La ejecución de Eddard Stark es el punto en el que se confirma que en Poniente no se juega, que ningún personaje está a salvo y que los riesgos pueden ser igual de mortíferos para todos. Y con ella y la secuencia que pone fin a estos primeros 10 episodios, en la que Daenerys se convierte en madre de dragones y una Targaryen con todas las de la ley, cualquier reticencia que pudiéramos albergar hacia la adaptación de los libros de George R.R. Martin queda disipada.

La tarea no era sencilla, y sigue siendo complicada para la segunda temporada, porque la enorme cantidad de personajes, escenarios diferentes e historia pasada que se va contando tiene el potencial de hundir la serie bajo su peso. En general, han conseguido manejarlo todo razonablemente bien, y en eso ha ayudado contar con un reparto realmente solvente en el que las dos revelaciones de esta primera entrega son Maisie Williams como Arya y Emilia Clarke como Dany. Porque una es una niña y la otra es una desconocida casi recién salida de la escuela de arte dramático, pero son las que más merecen el empujón de las campañas a los Emmy. Lo que no quiere decir que los demás no lo merezcan. Los Lannister están realmente bien construidos, con muchos matices y transmitiendo la sensación de poder que hace que todo Poniente los respete, Robb ha vivido una lograda transformación a líder de un ejército, Catelyn tiene más dobleces de las que podíamos suponer al principio y, en el Muro, se está formando un grupo de hermanos, como decía Shakespeare en "Enrique V", que nos va a deparar cosas muy interesantes en la segunda temporada.

Esta no es la fantasía a la que estábamos acostumbrados hasta ahora. Aquí no siempre gana quien más lo merece y, como aprenden a la fuerza no pocos personajes, el método de lograr poder que más se usa en Poniente es el que se lee como lema de la casa Targaryen, "fuego y sangre". Cómo afectan las luchas de poder de los grandes señores a los personajes con menos "importancia" es uno de los temas de la saga literaria y también lo es, y lo será, de la serie. Y la grave miopía de los que se creen con todo el control y no ven el peligro que acecha más allá de su espada. "Juego de tronos" ha construido un mundo que, a pesar de los comienzos más dubitativos, ha terminado viéndose perfectamente creíble, habitado por unos personajes que han ganado en profundidad e interés y que nos van a embarcar en una aventura bastante diferente de lo que hemos visto hasta ahora en televisión. Porque esto no ha hecho más que empezar.

P.D.:  Del cierre de temporada de "Juego de tronos" (y de más cosas) hablamos "Crítico en serie" y yo en la nueva entrega del podcast "Yo disparé a J.R.". Podéis conseguirlo en Ivoox, en iTunes y en la barra de la derecha, y os dejo el esquema de los temas que tratamos para que os hagais una idea.
- 0': Ganadores de los Critics' Choice Awards.
- 5' 30": Estreno de "Falling Skies".
- 20' 35": Primera temporada de "The Killing" (con spoilers).
- 38': Primera temporada de "Juego de tronos" (con spoilers).
- 62': Despedida.
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