27 marzo 2012

Un éxito que no es de audiencia

Si sólo nos fijáramos en los blogs estadounidenses para ver qué es lo que tiene más éxito allí, pensaríamos que "Mad Men" tiene la misma audiencia que "NCIS". Su esperadísima quinta temporada se estrenó el domingo y, desde dos semanas antes, su promoción y exposición en los medios superó a la de "Juego de tronos" (lo que es realmente difícil porque no hay modo de escapar de ella a menos de seis días de su regreso a HBO), y en los dos días que han pasado desde que se viera el nuevo episodio doble, es como si en la televisión de USAmerica no se hubiera emitido nada más. Literalmente. El número musical de ese episodio, con una versión de "Zou Bisou Bisou", ha corrido por Internet como sólo podían hacerlo las canciones de "Glee" en sus buenos tiempos, y en un movimiento que seguro que algún talibán criticará por ser de "vendidos", está ya disponible para su compra en iTunes.

Toda esta burbuja madmeneril se pone en perspectiva cuando AMC saca un comunicado diciendo que el debut de la quinta temporada fue el capítulo más visto en la historia de la serie, con 3,5 millones de espectadores. Por comparar un poco, el final de temporada de "The Killing" tuvo 2,3 millones, el de la cuarta de "Breaking Bad", casi tres, y ya mejor ni mencionamos "The Walking Dead", cuyo inicio de la segunda entrega vieron casi 7 millones de personas. Daos cuenta que estamos hablando de series que llevan menos tiempo en antena que "Mad Men" y la cuarta entrega del título de Matthew Weiner hizo menos audiencia media que esa primera y vilipendiada temporada de "The Killing" (mejor ni mencionemos la media de más de nueve millones de espectadores que vieron la quinta temporada de "Los Soprano". 2004 ya es casi otra época). Teniendo en cuenta que AMC no es una cadena de cable premium sino básico (lo que quiere decir que la publicidad y la audiencia sí tienen importancia para ellos), podemos encontrar ahí parte de la explicación de los problemas para renovar la serie que la tuvieron más de un año fuera de antena.

Eso sí, está más o menos comprobado que la tendencia general en las series de cable es que vayan aumentando su audiencia temporada a temporada, "cazando" a la gente que se ha puesto al día viendo los DVDs durante los hiatos, y que esas ventas de DVDs o por Netflix y otros servicios de streaming aportan buena parte de sus ingresos, pero no hay que olvidar que el éxito de "Mad Men" no se basa en sus datos de audiencia y que, justo por eso, a veces puede ser más cansino que si se basara en ellos. En el último podcast de "Yo disparé a JR" comentamos algo de esto, como la sobredimensión de una serie de calidad como "Mad Men" puede acabar poniéndola al lado, en cuanto a hype, de cosas como "Glee" (aunque estamos de acuerdo en que "Glee" tampoco es ya lo que era en ese aspecto). Y la sobreexposición de algo nunca es recomendable, por muy bueno que sea. Por cierto, que para poder decir con propiedad si "Mad Men" es la mejor serie de la historia de la televisión habrá que dejar que se acabe y pase un poco de tiempo para poder juzgarla con distancia. está bien posicionada para ello, sí, pero intentemos mantener la perspectiva.
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