28 agosto 2012

La crítica "objetiva"

Una crítica pertenece, por decirlo de algún modo, a quién la escribe; el crítico la hace desde su personal punto de vista, desde sus experiencias y sus gustos, y como tal, una crítica es subjetiva. Parece una perogrullada, pero a veces hay que recordarlo porque luego se leen cosas como esta "guerra" de comentarios cruzados que se dio hace meses en "¡Vaya Tele!", por culpa de dos entradas sobre la cuarta temporada de "Fringe" (ésta y ésta). No era la primera vez que alguien que no estaba de acuerdo con lo que se decía en una entrada se quejaba de que aquello no era una "crítica objetiva", y no ha sido después la última, pero es que no deja de resultar curioso que se esgrima eso, la supuesta falta de objetividad, como un "ataque" contra una crítica que no nos gusta.

Dejando de lado el debate de si la objetividad existe en realidad o no (y de si es lo mismo que la imparcialidad), quien vaya buscando críticas "objetivas" de algo va en camino de llevarse decepción tras decepción. A no ser que las escriba la versión periodística de HAL 9000, todas dependerán de la subjetividad del crítico. Y hasta escrita por HAL 9000 estaría filtrada por su punto de vista, por muy desapasionado o maquiavélico que fuera. El asunto, claro, es adivinar qué entienden esos comentaristas por "objetiva". No resulta fácil porque, como digo, es algo que se esgrime sólo en los casos en los que no se está de acuerdo con la crítica en cuestión. ¿Buscan imparcialidad? ¿Un análisis casi matemático de la serie, que se puede hacer con sus audiencias, pero poco más? ¿Quieren un reportaje, más que una crítica?

Las críticas, así en general, se mueven además por olas, o modas, o tendencias, o cómo queráis llamarlo. Lo que hoy es terrible, pasado mañana, con la perspectiva que da el tiempo, puede transformarse en algo grande, y lo que no gusta en Estados Unidos puede ser idolatrado en Francia, como le pasó a Alfred Hitchcock con "Psicosis". Ahora mismo, puede dar la sensación de que, para ser un crítico a la moda, hay que despreciar toda "Perdidos", afirmar que "Breaking Bad" es la única serie que debería emitirse en televisión, adorar cualquier cosa que venga de Inglaterra aunque sea "The only way is Essex" y mirar por encima del hombro cualquier cosa que huela mínimamente a fantasía o ciencia ficción, por lo que también hay que considerar "Juego de tronos" como una del montón. Pero todo esto puede cambiar en cinco años, porque el tiempo termina poniendo las cosas en su sitio y los seres humanos tenemos derecho a cambiar de opinión.

En una crítica puedes reconocer que hay otras opiniones además de la tuya, o procurar que no te ciegue el fanatismo (ni en sentido vejatorio ni laudatorio), o comentar no sólo lo que más te ha gustado, sino también lo que menos te ha convencido, intentando argumentar una cosa y la otra, pero nunca dejará de ser subjetiva y nunca dejará de ser una opinión.
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