25 noviembre 2013

La llama de la revolución

Cuando se estrenó "Los juegos del hambre" quedaba claro que, sin la actriz adecuada para dar vida a Katniss Everdeen, no habría película ni, evidentemente, tetralogía en cine. La elección de Jennifer Lawrence entonces no levantó pasiones, pero tampoco grandes iras, y el hecho de que acabaran de nominarla a un Oscar por "Winter's bone" (película a reivindicar, por cierto) le daba cierta pátina de respetabilidad a la adaptación al cine de los libros de Suzanne Collins. Además, da la sensación de que se están convirtiendo en algo así como el equivalente de la saga de Harry Potter en Estados Unidos en cuanto a su poder de atracción de actores con cierto renombre para los papeles secundarios (incluido un Stanley Tucci totalmente magistral como el excesivo presentador Caesar Flickerman). Pero todo eso, como decimos, se podía quedar en nada si Katniss no estaba a la altura, si no conseguíamos ver su viaje de adolescente obligada a echarse a su familia a la espalda, a joven traumatizada por una experiencia especialmente brutal y violenta a, finalmente, símbolo de una rebelión contra el estado opresor. Si había dudas sobre la capacidad de Lawrence de llevar la historia sobre sus hombros, el plano final de "En llamas" las despeja todas.

Porque Katniss es un personaje interesante pero, al mismo tiempo, complicado de trasladar al cine. Los libros se cuentan desde su punto de vista, en primera persona y en presente, y sobre todo el tercero, "Sinsajo", está enteramente dentro de su cabeza. Lawrence, sin embargo, consigue hacernos ver los sentimientos contradictorios que pelean en ella, y que van del instinto de supervivencia (que siempre será más egoísta), a la indignación por saberse utilizada por el Capitolio sin poder hacer nada a cambio, al rechazo de su papel como sinsajo, como símbolo de la revolución, al acto final que termina por sellar su destino, como si dijéramos. Porque "En llamas", aunque vuelve a mostrarnos unos Juegos del Hambre, esta vez más refinados y crueles, es en realidad la historia de cómo prende la llamita que ha de evolucionar al incendio que se desatará en las dos últimas películas. Los espectadores no llegan a ver más que los vistazos que Katniss ve, y no son conscientes de la magnitud de la situación en la que ella está metida hasta que ella misma no es consciente. Hasta ese momento, ha estado demasiado cegada pensando en sí misma, en cómo sobrevivir y no poner en peligro a su familia, hasta que se da cuenta de que todo forma parte de la misma rueda.

"En llamas" sigue el esquema de otras segundas partes en sagas cinematográficas de ciencia ficción ("El Imperio contraataca" es la que se ha traído más a colación), ampliando y mejorando los ingredientes que se nos presentaban en la primera, profundizando en ese mundo (aquí se dibuja mejor a unos cuantos personajes, como Effie, Haymitch y hasta Peeta) y preparando el terreno para la resolución en la cinta final, aunque aquí esa resolución vendrá dividida en dos películas. Es un salto  cualitativo notable con respecto a "Los juegos del hambre", incluso aunque le dé mucha cancha a un triángulo amoroso que sabemos que en realidad no es tal (esto es un spoiler para quienes no hayáis leído "Sinsajo", pero resulta totalmente lógico que Katniss acabe al final con Peeta, la única persona que entiende por lo que ella ha pasado y que comprende bien las pesadillas que la acosan por las noches). Aprovecha perfectamente todo el trabajo de base hecho en la primera película, y deja las cosas en un punto en el que su cierre puede ser todavía mejor.

Muy probablemente, "En llamas" no vaya a entrar en las listas de las diez mejores películas del año, pero sí es un blockbuster bien contado, con unas ideas detrás interesantes y que dan para muchos debates (como éste de Salon sobre su ambigüedad política). Se ha comentado que está más centrado y tiene una narración más clara que la primera película, lo que es cierto, y la rebelión que se organiza en los márgenes de la historia le confiere otra capa que le da más interés a, por ejemplo, las acciones de Finnicki y Johanna, que Katniss no logra comprender al no ser capaz de tener una visión panorámica del conjunto. Por supuesto, no faltan la crítica hacia los realities y el "monstruo" de la imagen pública, como Effie comenta de pasada, hacia esa dualidad entre tus acciones y cómo son éstas percibidas por el resto de la gente. Pero lo que queda finalmente es Katniss, una heroína a regañadientes clásica y a la que todavía le queda un largo camino por recorrer para poder tomar sus propias decisiones, para sentirse realmente dueña de su destino.

P.D. podcastero: Tras una semana libre por culpa de gripes y resfriados variados, Yo disparé a JR vuelve, y lo hace con bastante variedad temática y una petición para los oyentes:

- 0': Colaboración de los oyentes
- 4': "Doctor Who" y el 50 aniversario
- 17': "Almost human"
- 32': "Masters of sex"
- 51': "American Horror Story: Coven" (spoilers hasta el 3x07)
- 66': "Downton Abbey" (spoilers hasta el 4x08)

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