25 marzo 2015

Hollywood blanco


"Hubo un significativo giro hacia contratar actores de minorías la pasada temporada, con más papeles para actores étnicos, un término de casting utilizado para intérpretes no-caucásicos". Así empieza un artículo en Deadline que ha generado una tormenta de reacciones en las webs televisivas en Estados Unidos (como ésta en Salon) por incluir declaraciones anónimas de agentes que afirman que "básicamente, el 50% de los papeles en un piloto tienen que ser étnicos, y ese mandato se extiende hasta los actores invitados". El artículo parece analizar la mayor inclusión de actores negros e hispanos en los proyectos de series para la próxima temporada, aprovechando el éxito que han tenido títulos como "Empire" o "Jane the virgin", pero acaba desprendiendo cierto tufillo a "los negros e hispanos están robando los papeles a los actores blancos".

Es una controversia realmente curiosa teniendo en cuenta las críticas que tuvieron este año las nominaciones a los Oscar por estar dominadas por actores blancos, y después de que Paul Lee, ejecutivo de ABC, explicara el razonamiento detrás de algunas de sus nuevas comedias familiares de esta temporada, como "Black-ish" y "Fresh off the boat", como una representación más acertada de cómo es la sociedad estadounidense actual. Lo que suele criticarse habitualmente es que las series, en este caso, tienen repartos dominados generalmente por actores no sólo caucásicos, sino directamente WASP (blanco, anglosajón y protestante), y que no hay hueco para personajes que se salgan un poco de ese molde. Espectadores que no pertenezcan a esa mayoría de población no tienen la oportunidad de verse reflejados en la televisión, y acaba dando la sensación de que los personajes "étnicos" no son más que comparsas de los caucásicos, incapaces de escapar de clichés como la amiga negra sassy (descarada).

Si "Empire" ha sido todo un bombazo, lo ha sido en parte porque los espectadores afroamericanos han abrazado una propuesta de network en la que sus protagonistas eran como ellos. La serie no estaba concebida para un nicho de población, sino para llegar a la mayor audiencia posible, pero tener a Terrence Howard y Taraji P. Henson ayudó a alcanzar un público que no suele verse reflejado de ese modo en las series. Es cierto que, en Hollywood, un éxito llama enseguida a imitaciones e intentos de repetirlo copiando sus características básicas, pero que los repartos de las series de éxito sean más diversos no es algo que deba descartarse como "es la moda de ahora". Es algo que Hollywood les debe desde hace tiempo, y no sólo delante de las cámaras.

El artículo de Deadline es sorprendente porque, en parte, parece pintar un panorama en el que los actores blancos no tienen oportunidades y las "pocas" que se les presentan, se están yendo a minorías. Cualquiera que tenga algo de sentido común sabe que eso no se corresponde con la realidad, y que los anuncios de casting más diversos son una deuda que Hollywood tiene sin resolver. Cosas como la posibilidad de que Iris West (que es negra) y Barry Allen (blanco) puedan acabar juntos en "The Flash" es algo todavía muy inusual, casi más que una serie con una mayoría de protagonistas latinos.
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