20 abril 2015

El Diablo de Hell's Kitchen y de las Highlands

ALERTA SPOILERS: ¿Habéis terminado de ver "Daredevil"? ¿Y habéis visto el capítulo 11 de "Outlander", el del juicio por brujería? Si no es así, ya sabéis lo que pasará si seguís leyendo.


De la primera temporada de "Daredevil" en Netflix se ha hablado mucho en las últimas semanas, desde su mezcla entre los thriller de los 70 y las películas de Marvel actuales, al acierto del retrato en paralelo del conflicto interior en Matt Murdock y en Wilson Fisk. Pero la serie también hace algo muy interesante acerca de lo que, igualmente, se ha estado hablando mucho recientemente, y es el hecho de que la identidad secreta de Matt enseguida se desvela para un par de personas. Una de ellas es Claire, la enfermera que se dedica a curar sus heridas, y la otra es su amigo Foggy, que lo descubre por casualidad. Ese descubrimiento daña seriamente su amistad, y la manera en la que vemos cómo ambos se enfrentan a esa situación aporta una nueva complicación a una serie en la que su héroe siempre está metiéndose en situaciones complicadas.

La posibilidad de que más gente descubra a Matt se insinúa también en uno de los últimos planos de la temporada, cuando Karen le ofrece la mano para entrar en la oficina. De repente, lo mira como si reconociera en él a ese enmascarado misterioso que lo salvó la vida al inicio de la serie, pero no es más que una mirada. Eso sí, es una mirada que abre la puerta a que la segunda temporada (si la hay, que parece lo más probable) explore caminos realmente interesantes, y no sólo porque Matt ya es oficialmente Daredevil, con su traje rojo y todo. Han pasado muchas más cosas en la serie, pero ya las comentaremos en otro momento.


A "Outlander" se la comparó constantemente con "Juego de tronos" cuando se estrenó, por aquello de ser una ficción histórica, y sobre todo, por el punto de vista femenino desde el que presenta las aventuras de Claire. Por lo demás, no guarda demasiado parecido con el título de HBO, excepto en la bomba que suelta en el capítulo 11 de la primera temporada, una bomba que nos desvela quién es realmente Geilis, uno de los personajes más misteriosos de la serie por el momento. Además de servir un poco de moraleja para Claire (utilizar hierbas y "pociones" para curar está a un paso de ser considerado brujería por los supersticiosos habitantes del pueblo), parece ser también una antecesora suya en esto del viaje en el tiempo, como prueba la cicatriz de la vacuna de viruela que tiene en el hombro.

Ese momento, más el susurro de "1968", es quizás la revelación más inesperada de lo que llevamos de primera temporada de "Outlander". No parecía que las causas detrás del viaje al pasado de Claire fueran a tocarse otra vez, pero Geilis aporta un punto de vista en el que nuestra protagonista no había caído. ¿Habrá más mujeres como ella en 1743? ¿Hay algún propósito para esos desplazamientos temporales? Esa sorpresa, más la confesión de Claire a Jaime de quién es ella en realidad, dan un giro a la relación entre ambos, y a la trama de la serie, que la introduce en un terreno que puede ser muy interesante de cara al final de la temporada. Las aventuras de los Fraser están poniéndose más serias.

Música de la semana: Es curioso cómo, a veces, una canción puede calar tanto en el subconsciente colectivo, o en el acervo cultural de los músicos de un país. Una de esas canciones es "One", de Nilsson, que no sólo ha conocido multitud de versiones, sino que ha sido utilizada en bastantes películas y series. Por ejemplo, la primera cinta de "Expediente X" usaba de fondo en un bar una versión de Filter, y Aimee Mann hizo otra muy conocida para "Magnolia", de Paul Thomas Anderson. Nos vamos a quedar con ésa porque hace poco me llevé una gran sorpresa al escucharla en "Bella Block", una serie policiaca alemana en la que homenajeaban justo aquella escena de la película de Anderson.
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