13 octubre 2015

El mundo de Rick


ALERTA SPOILERS: "The Walking Dead" ha empezado su sexta temporada, y si no habéis visto lo parecido que es "pastorear" una hora de zombies a mantener el orden en un desfile, no sigáis leyendo.

La recta final de la quinta temporada de "The Walking Dead" daba una vuelta de tuerca al retrato habitual del grupo de Rick Grimes. Al llegar a Alexandria, una comunidad que ha vivido aislada del resto del mundo casi desde que empezó el apocalipsis, la serie mostró a sus protagonistas desde el punto de vista de sus habitantes. ¿Cómo verían a un grupo de gente que lleva demasiado tiempo en la carretera, que desconfían de los desconocidos y que, nada más llegar, se dedican a planear una especie de golpe de estado? Ver a Rick y los suyos como los posibles malos para la gente de Alexandria (como una nueva versión del Gobernador y sus secuaces) era un interesante giro para "The Walking Dead", aunque ayudaba poco que se pintara a esa gente. básicamente, como unos incompetentes ignorantes que no durarían ni 30 segundos a las puertas de Terminus.

La sexta entrega comienza con Rick asentado como poder fáctico en la comunidad. Es la persona que realmente mueve los hilos y da las órdenes, mientras Deanna pone la cara y poco más. Así se lo destaca Carol, con toda la razón, cuando están construyendo las vallas que deben dirigir el camino de los zombies de la cantera hacia el oeste, y lejos de sus casas (hay, por cierto, una galería de storyboards de esos momentos en Entertaiment Weekly que merece la pena). La "ricktadura" ha vuelto, y el problema es que todos sabemos cómo acabó aquello la primera vez. La cárcel no fue el mejor momento de Rick, que primero se dejó llevar por sus propios fantasmas y, después, optó por desentenderse de sus obligaciones como líder del grupo.

La carretera y los encuentros con otros supervivientes más brutales y crueles han endurecido a Rick hasta el punto de que, cuando encañona a Carter en el almacén de las armas, por un instante todos creemos que va a matarlo allí mismo. Las miradas de Morgan son, en ese aspecto, un recurso muy interesante porque está intentando hacerse una idea de cómo funciona esa comunidad de gente a la que acaba de llegar, y en qué estado mental está Rick. El ex sheriff siempre está a un paso de dominar a través del miedo y no hacia los zombies, sino hacia él mismo. Tiene razón cuando explica a los habitantes de Alexandria que tienen que aprender a defenderse, que tienen que ser más activos y menos reactivos o este nuevo mundo los terminará aplastando, pero sus métodos, comprensiblemente, inspiran cierta desconfianza.

¿No queríais zombies? Pues os vais a hartar. Ése parece ser el impulso de "The Walking Dead" en su regreso a la programación otoñal, y el fracaso del arriesgado plan de Rick no sólo va a llevar a toda una horda de caminantes a las mismas puertas de Alexandria, sino que, previsiblemente, va a poner a prueba a todos los personajes. El grupo de Rick ya ha asumido que hay que estar dispuestos a hacer las cosas más terribles para sobrevivir, ¿Pero es la gente de Deanna consciente de ello?
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