13 marzo 2017

El nuevo noir juvenil


Hace unas semanas, The Guardian publicaba un reportaje sobre lo que consideraba algo así como un nuevo subgénero, uno que estaba revitalizando otro ya muy gastado: el teen noir. O lo que es lo mismo, las series juveniles que, para no seguir los mismos caminos de siempre, se habían pasado al misterio, los secretos ocultos y la oscuridad para contar sus historias. El diario británico utilizaba como percha el estreno en BBC3 de "Clique", una serie sobre varias amigas universitarias que empiezan a distanciarse cuando una de ellas entra en una extraña sociedad de alumnos. Creada por una guionista de "Skins", The Guardian la exponía como ejemplo de esos títulos dirigidos al público joven que abogan por mostrar a sus personajes de una manera menos idealizada.

Lo cierto es que esta tendencia no es tan nueva. Una década atrás, ya hubo una aparición de historias de adolescentes pasadas por el filtro del noir, en este caso, un noir muy clásico de la California de Raymond Chandler. Rian Johnson llamaba la atención de los críticos de cine con "Brick", una película que tiraba de todas las convenciones posibles de las historias de detectives privados y las aplicaba a una trama de desapariciones y drogas en un instituto. Un año antes había llegado a la cadena UPN "Verónica Mars", una traslación en estudiante rubia y bajita de high school del sur de California de Philip Marlowe. Esos dos títulos no terminaron de lanzar de verdad el subgénero (probablemente porque ninguno fue un gran éxito de público), pero permitieron que los espectadores ya estuvieran familiarizados con él para cuando Freeform estrenó "Pretty little liars".

El éxito de esa serie es, probablemente, la culpable en parte de ese renacimiento del teen noir del que habla The Guardian. Su cadena se ha pasado años intentando replicar su fórmula con series de misterio con jóvenes guapos en su centro, spin-off incluido, y otros canales se han animado también a probar suerte en ese campo. Los británicos ya tuvieron, antes de "Clique", "Glue", que de paso desmitificaba brutalmente la imagen de la campiña inglesa. y "Thirteen", centrada en un secuestro, y es inevitable no pensar un poco en "Pretty little liars" cuando se ve algún capítulo de "Riverdale", la reimaginación de los cómics de Archie en The CW. En el reportaje de The Guardian mencionan igualmente "Sweet/Vicious", aunque esa serie daría para hablar largo y tendido en otro lugar.

"Riverdale" sí puede ponerse de ejemplo de este nuevo noir juvenil, especialmente, por su estética. La mezcla entre la imagen icónica del Archie de los 50 y 60, las referencias en "Twin Peaks" y "Elephant", el contraste de colores y esa especie de bruma que lo cubre todo le da una identidad visual muy marcada que, de momento, está sosteniendo la trama, que no pasa de las clásicas historias de instituto. Con la diferencia de que, aquí, hay un chico muerto y un montón de secretos familiares que nadie quiere desvelar.

Música de la semana: Últimamente, Radiohead es el grupo favorito de no pocas series. Era uno de los grupos de cabecera de "Westworld", y esa afición ha sido retomada ahora por "Legión", que utiliza "The Daily Mail" para mostrarnos hasta dónde llegan de verdad los poderes de David.
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